"Es la vida allí estar, tan fijamente como la helada altura transparente lo finge a cuanto sube, hasta el purpúreo límite que toca, como si fuera un sueño de la roca la espuma de la nube" ... Jorge Cuesta

viernes, 30 de abril de 2010

Aprendiendo de niños...

Como nos complicamos con el paso del los años, nos volvemos temerosos y con más dificultad de tomar decisiones, yo me acuerdo que en mi niñez las cosas se resolvían con facilidad con un "chinchampooo" o un "disparejo", las decepciones que podías llegar a tener era porque te eligieran ultimo en algún equipo o peor aun que no te eligieran.

Las cosas de niños en realidad eran más sencillas y a veces más bellas, hay más ilusión, más diversión, más felicidad... hahaha... me acuerdo que había luz de la verdad para las mentirillas, mi hermano y yo , nos robábamos elefantes y podíamos volar con facilidad sí "peleábamos", mi mamá nos reponía corazones y todo quedaba resuelto y como nuevo.... que días, cuanta imaginación!

La verdad que tuve una infancia maravillosa, siempre he estado rodeada de afecto digo mi familia no es impecable pero ¿cual podría serlo?, afortunadamente siempre hubo alguien que jugara conmigo, vaya hasta mi papá le entraba a la casita a tomar café y comer bombones...

Hay veces que olvido que debo tomarme las cosas más tranquilamente, muchas veces con el trabajo y los días que van volando se dejan de de disfrutar las cosas que hacemos, y aunque luchemos contra la mugrosa costumbre volvemos a caer... somos bobos y no nos damos cuenta que no hay días iguales, nunca pasa lo mismo aunque salgamos y entremos al trabajo a la misma hora, nunca pasan las mismas cosas! hay que agarrarle de nuevo esperanza y cariño a lo que hacemos al fin que de eso vivimos, no olvidar que siempre hay algo que aprender aunque ya estemos grandes, y lo más importante hay que aprender a reponer corazones :)